Preguntando al Oráculo

(De El Oráculo Original del I Ching, publicado por Watkins, Londres, 2005, -en Inglés, extracto traducido de la Introducción)

De la naturaleza imaginal de los textos de Yi Jing y del acercamiento a la adivinación esbozado podemos derivar algunas indicaciones sobre la mejor forma de formular una pregunta al oráculo.

1.- Haz sólo preguntas que sean emocionalmente significativas para ti. La carga emocional de tu pregunta es la energía que activa las imágenes arquetípicas de la respuesta. Sólo entonces podrán éstas hablarte y provocarte una reordenación de tu visión de la situación. Una pregunta hecha por simple curiosidad rara vez obtiene una respuesta significativa: simplemente, la energía psíquica necesaria para procesar el asunto de forma significativa, no está disponible.

2.- La adivinación no pretende reemplazar la reflexión crítica y la introspección. Preguntar el oráculo es útil tras haber examinado profundamente la situación y a nosotros mismos; es solo desde este examen del que extraemos la pregunta adecuada.

3.- Evita preguntarle a Yi Jing qué hacer y evita hacer preguntas que esperan un sí o un no como respuesta (por ejemplo, ¿es correcto hacerlo ?, ¿tendré éxito?). La respuesta se da en términos de una serie de imágenes, y por tanto, tampoco dirá ni sí ni no: dependerá de ti el que optes a decidirte por sí o un no, en función de las resonancias que esas imágenes te han provocado.

4.- Evita alternativas (por ejemplo, ¿debo hacer esto o aquello?). Si la pregunta se formula como una alternativa, es difícil decidir si las imágenes contenidas en su respuesta se refieren a “esto” o a “aquello”. Cuando te enfrentas a una alternativa, intenta hacer una elección tentativa (elige tal vez la opción que está más cerca de tu corazón o la que te despierta más energía) y ‘prueba’ con el Yi Jing (“¿qué pasa con esto? “). La respuesta suele iluminar indirectamente también la otra opción. Una fórmula típica que usábamos a menudo en Eranos y que aún sigo usando es “dame una imagen de (esta situación, esta elección, etc.)”.

5.- Se lo más específico posible. No tengas miedo a reducir tu pregunta. La respuesta a una pregunta amplia o general es a menudo difícil de interpretar, porque las imágenes se pueden leer de muchas maneras distintas. Por el contrario, a partir de una pregunta concreta y emocionalmente significativa, la respuesta del oráculo se amplía con frecuencia hasta incluir cuestiones más amplias de la vida del consultante. En este sentido, el proceso de adivinación del Yi Jing puede simbolizarse con un reloj de arena (ver la fotografía del Genio Loci Ignoto de Eranos, en la pestaña Eranos). La mitad superior del reloj de arena simboliza el proceso por el que toda la complejidad y confusión de nuestra situación existencial se reduce a una pregunta muy específica. La mitad inferior evoca, cómo a partir de ese enfoque concreto, la respuesta del oráculo se abre hasta abarcar una dimensión mucho más amplia.

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